“La pintura de Muhadin tiene algo de vidriera, de cristal coloreado y tralúcido, que deja pasar la luz, que nos reclama la atención, para que descubramos un canto a la ternura. En su extensa e intense obra, que tantos ingredientes contiene, sobre todo, hay que destacar la ternura, el misterio, el juego del hombre que sueña, para hacer sonar, que pinta con la decencia, con la magia, que es transparente hasta cuando esconde algo.” |